martes, 3 de diciembre de 2013

Paul Gauguin, D'où Venons Nous, Que Sommes Nous, Où Allons Nous,1897-1898

¿De dónde venimos? ¿Quiénes somos? ¿Adónde vamos?

Gauguin inspirado por la cultura tahitiana, realizó, probablemente, el cuadro más colosal y complejo de su obra. En él, se transmite el estado de depresión que en 1897 Gauguin padecía. Enfermo, empobrecido, estando en Tahiti había recibido la muerte de su hija Aline. De este modo, mediante la pintura Gauguin se preguntaba: ¿De dónde venimos? Unas mujeres contemplando al bebé que acaba de nacer. El perro guardián de la vida familiar. Los orígenes. ¿Quiénes somos? La vida adulta, en definitiva, la vida real, con sus alegrías y sus penas. De ahí, la alusión a Eva en el Jardín del Edén. ¿Adónde vamos? Oscuridad, una anciana y un pájaro. La muerte, el alma, quizás la vida eterna.

*Museum of Fine Arts, Boston, Óleo sobre lienzo, 139 cm × 374 cm.

martes, 26 de noviembre de 2013

Led Zeppelin, Immigrant Song, 1970

Leif Eriksson vivió en el traumático final del primer milenio. Hijo del mítico Erik el Rojo, fue un reconocido explorador vikingo, considerado de hecho, como uno de los primeros europeos en tomar contacto con el continente americano. En 1970, inspirados en él, Jimmy Page y Robert Plant escribían Immigrant Song:


****

Ah, ah, 
We come from the land of the ice and snow, From the midnight sun where the hot springs flow. 
The hammer of the gods will drive our ships to new lands, 
To fight the horde, singing and crying: 
Valhalla, I am coming! 
On we sweep with threshing oar, Our only goal will be the western shore. 

Ah, ah, 
We come from the land of the ice and snow, 
From the midnight sun where the hot springs blow. How soft your fields so green, can whisper tales of gore, Of how we calmed the tides of war. We are your overlords. 
On we sweep with threshing oar, Our only goal will be the western shore. 
So now you'd better stop and rebuild all your ruins, For peace and trust can win the day despite of all your losing.

****

sábado, 16 de noviembre de 2013

Constantino Kavafis, Esperando a los bárbaros, 1904

*¿Qué esperamos agrupados en el foro?
Hoy llegan los bárbaros.
¿Por qué inactivo está el Senado
e inmóviles los senadores no legislan?
Porque hoy llegan los bárbaros.
¿Qué leyes votarán los senadores?
Cuando los bárbaros lleguen darán la ley.

¿Por qué nuestro emperador dejo su lecho al alba,
y en la puerta mayor espera ahora sentado 
en su alto trono, coronado y solemne?

Porque hoy llegan los bárbaros.
Nuestro emperador aguarda para recibir 
a su jefe. Al que hará entrega 
de un largo pergamino. En él 
escritas hay muchas dignidades y títulos.

¿Por qué nuestros dos cónsules y los pretores visten
sus rojas togas, de finos brocados;
y lucen brazaletes de amatistas,
y refulgentes anillos de esmeraldas espléndidas?
¿Por qué ostentan bastones maravillosamente cincelados
en oro y plata, signos de su poder?

Porque hoy llegan los bárbaros; 
y todas esas cosas deslumbran a los bárbaros.

¿Por qué no acuden como siempre nuestros ilustres oradores
a brindarnos el chorro feliz de su elocuencia?
Porque hoy llegan los bárbaros
que odian la retórica y los lagos discursos.

¿Por qué de pronto esa inquietud
y movimiento? (Cuánta gravedad en los rostros.)
¿Por qué vacía la multitud calles y plazas,
y sombría regresa a sus moradas?

 Porqué la noche cae y no llegan los bárbaros.
Y gente venida desde la frontera
afirma que ya no hay bárbaros.

¿Y qué será ahora de nosotros sin bárbaros?
Quizá ellos fueran una solución después de todo.

Este poema de Constantino Kavafis nos podría llevar al ocaso del Imperio Romano, pero también nos puede llevar hasta nuestros días. Probablemente, esta sea una analogía que la mayoría de nuestros políticos nunca llegue a entender, quizás por su horror al estudio de la historia del tiempo presente, o tal vez porque simplemente no les interesa. Lo cierto es que más de 100 años nos separan cuando Kavafis escribió este poema, y más de 1500 años cuando el Imperio Romano colapsó. Parece que hay cosas que nunca cambian.

*En Constantino Kavafis, Poesías Completas (Versión de José María Álvarez), Madrid, Editorial Hiperión, 1976.

domingo, 8 de septiembre de 2013

Unforgiven (1992)

Sin perdón (Unforgiven) significó la despedida definitiva de Clint Eastwood al género western. Aunque en vez de una despedida podríamos considerarlo como un intento de rehabilitar un género que a la altura de 1992 estaba en plena decadencia. La edad de oro, con John Ford y John Wayne a la cabeza, quedaba muy lejos y la pérdida del interés por el western hizo que se trasladara su producción al otro lado del Atlántico. El conocido spaghetti western reanimó al espectador por el Viejo Oeste a finales de los sesenta y principios de los setenta, consagrando a actores como Clint Eastwood o Lee Van Cleef. Así, podemos destacar grandes producciones de este período de las que sobresalen la legendaria trilogía de Sergio Leone*.



De este modo, Clint Eastwood, esta vez en su faceta como director, nos llevaba de nuevo a imaginar un Viejo Oeste crepuscular, dominado todavía por las fuerzas naturaleza, que ya bien cerca, sienten el paso incesante de la civilización. El protagonista del film es William «Will» Munny (Clint Eastwood), un retirado pistolero a sangre fría. Viudo, padre de familia, reniega de su pasado repleto de sangre y alcohol. Su granja no pasa por un buen momento y la llegada de «The Schofield Kid» (Jaimz Woolvett) ofreciéndole un trabajo le da la oportunidad de no poner el futuro de sus hijos en peligro. Por el camino, Will recluta a un viejo pistolero también retirado, Ned Logan (Morgan Freeman) quién a regañadientes abandona a su mujer para acompañarle. 



El trabajo parece sencillo, matar a dos vaqueros que desfiguraron la cara a una prostituta de Big Whiskey, Wyoming. Ya que el grupo de meretrices, liderado por Strawberry Alice (Frances Fisher), ofrecen una recompensa de $1000 por sus cabezas. Pero pronto surge un impedimento, y es que la autoridad local de Big Whiskey, Little Bill Daggett (Gene Hackman) obsesionado por mantener la paz y las armas lejos de su pueblo, indultó a los dos hombres,  al mismo tiempo que le preocupaba que la recompensa por ellos pueda atraer a pistoleros de otras regiones del Oeste. Y aquí nos quedamos. Desde aquí, queda recomendar el visionado de este film.

Y por último, solo añadir que esta película tuvo un gran reconocimiento en los Oscar de 1992 con cuatro estatuillas, entre las que estaban la de mejor director (Clint Eastwood), mejor película, mejor actor de reparto (Gene Hackman) y mejor montaje. Además de dejarnos una de las escenas más recordadas e imitadas de la historia del cine [SPOILER]:


«I've killed women and children. I've killed everything that walks or crawls at one time or another. And I'm here to kill you, Little Bill, for what you done to Ned» (Clint Eastwood como William «Will» Munny)

*Las películas a las que hago referencia no son otras sino: Per un pugno di dollariProduzioni Europee Associati (PEA), Arturo González Producciones Cinematográficas, S.A, Constantin Film Produktion, Italia-España-Alemania, 1964, 101 minPer qualche dollaro in piùProduzioni Europee Associati (PEA), Arturo González Producciones Cinematográficas, S.A, Constantin Film Produktion, Italia-España-Alemania, 1965, 130 minIl buono, il brutto, il cattivoProduzioni Europee Associati (PEA), Arturo González Producciones Cinematográficas, S.A, Constantin Film Produktion, Italia-España-Alemania, 1966,  

lunes, 19 de agosto de 2013

Max Beckmann, Die Nacht, 1918-1919



Max Beckmann es uno de los máximos exponentes del expresionismo alemán. Pero aquí, no me interesa destacar su biografía como pintor. Sino que a propósito de la lectura del libro A sangre y fuego de Enzo Traverso me inquieta la idea sobre la cual su obra refleja el cambio de interpretación sobre la muerte en la pintura. Con el progresivo desarrollo de la guerra tecnológica a principios del siglo XX y sobre todo con el estallido de la Gran Guerra, la muerte deja de ser natural y pasa a ser producto del miedo a la violencia moderna.

Cuando estalló la guerra en el verano de 1914, cuatro vanguardias animaban el panorama artístico europeo: el cubismo en Francia, el vorticismo en Gran Bretaña, el futurismo en Italia y el expresionismo en Alemania. La guerra no hizo más que profundizar la ruptura de las relaciones entre los artistas e intelectuales de los países combatientes. A la vuelta a casa, los horrores de la guerra se hicieron irrepresentables, lo que unido a la censura impuesta por los Estados, hizo que fueran pocos los cuadros donde figuraban escenas de guerra. Los pintores que habían acudido al frente preferían recurrir a imágenes abstractas para plasmar la esencia de la guerra. Por lo que se entiende mejor el éxito de vanguardias como el cubismo o el expresionismo. El caso de Max Beckmann es un buen ejemplo. En 1914 se ofreció como médico en el frente belga y un año después regresa a la vida civil en estado de «shock». De tal modo que su obra cambió radicalmente, de su etapa inicial influida por el impresionismo, evolucionó a un expresionismo de temática grotesca.

Así, en su cuadro La noche* (pintado entre 1918-1919) se refleja la violencia que existió en las sociedades de posguerra, en este caso en la República de Weimar que nada más acabar la guerra vivió el levantamiento espartaquista y la sangrienta actuación de lo Freikorps. La pintura muestra una escena terrible. Tres criminales intentan estrangular a un hombre, a su lado su mujer atada y medio desnuda. Detrás, dos mujeres contemplan el cruel acto. El miedo y el horror que transmite este cuadro lo podemos encontrar en mayor medida en algunas pinturas de Otto Dix o George Grosz, y son uno de los componentes principales del Guernica, una de las obras más importantes de Pablo Picasso.

*El cuadro original se encuentra en el Kunstsammlung Nordrhein-Westfalen de Dusseldorf.

viernes, 2 de agosto de 2013

George Orwell, 1984

1984 es una de las novelas más célebres de Eric Arthur Blair. Una ficción distópica que nos lleva al Londres imaginario de 1984. Un mundo totalitario, frío y cruel donde no hay un destello de humanidad. Ciertos paralelismos entre la sociedad actual y la reflejada en el libro, otorgan una profunda dimensión a cada palabra del mismo.

©2012-2013 ~ALCook (http://www.deviantart.com)

Y es que la vida de Eric Arthur Blair (1903-1950) estuvo marcada por los grandes acontecimientos de la primera mitad del siglo XX que tanto a él, como a los hombres y mujeres de su «generación» marcaron de por vida. El imperialismo, la Primera Guerra Mundial, la Revolución Rusa y la formación de la URSS, la crisis del 29, el auge de los fascismos, la crisis de las democracias y la Segunda Guerra Mundial. Todo ello tuvo una repercusión fundamental en su forma de entender la literatura.

Tras un breve periplo en el ejército colonial británico en la India, regresó a Gran Bretaña donde realizó todo tipo de trabajos. En la década de los años 30 le llegó el éxito debido a la publicación de varias de sus novelas como Los días en BirmaniaSin blanca en París y Londres o El camino a Wigan Pier, todas ellas con inspiración en su propia vida. Este será el periodo en el cual adoptó su famoso pseudónimo, George OrwellEn 1936 se desplaza a España para alistarse en las milicias durante la Guerra Civil Española. De su experiencia en la guerra escribió Homenaje a Cataluña. Durante la Segunda Guerra Mundial trabajó para la BBC, labor que compaginó con su gran pasión, la escritura. En este último periodo de su vida, se publicaron dos de sus novelas más exitosas: Rebelión en la granja y 1984. Murió en 1950 aquejado desde hacía años por la tuberculosis.

Se hace necesario, por lo tanto, entender la vida de George Orwell para comprender en su totalidad su obra. Una producción literaria marcada por sus experiencias personales y el análisis crítico a la sociedad de su época. Así, 1984 no es más que una recreación del miedo que causaba el posible triunfo de los estados totalitarios sobre la libertad. Sin tampoco olvidar la tradición literaria de distopías que se había desarrollado desde finales del siglo XIX, mucho antes de que Orwell escribiera su obra. De este modo, novelas como Nosotros o Un mundo feliz, sirvieron de inspiración para Orwell. Pero, el porqué del éxito de la novela de Orwell reside en que pese a ser una distopía, se acercó peligrosamente a la realidad del momento en que fue escrita. Incluso a día de hoy, como antes he dicho, la novela consigue describir esa delgada línea donde se mueve la libertad del ser humano. Un libro muy recomendable en un mundo cada vez más frío.

"Under the spreading chestnut tree, I sold you and you sold me."

miércoles, 31 de julio de 2013

Vincent van Gogh, Aardappeleters, 1885


«He querido poner conscientemente de relieve la idea de que esa gente que, a la luz de la lámpara come patatas sirviéndose del plato con los dedos, trabajó asimismo la tierra en la cual las patatas han crecido; este cuadro, por tanto, evoca el trabajo manual y sugiere que esos campesinos merecen comer lo que honestamente se han ganado. He querido que haga pensar en un modo de vivir muy diferente al nuestro. Así pues, no deseo en lo más mínimo que nadie lo encuentre ni siquiera bonito ni bueno*»

Vincent van Gogh (1853-1890)